martes, 15 de septiembre de 2009


detesto las grandes avenidas con grandes autos
con grandes avisos publicitarios y grandes trayectos de sumisión
odio las luces fluorescentes, el camino que sigue la luz y la gente a la velocidad de la luz
personas errantes que buscan un camino correcto, o mejor
no tienen idea que es el espacio el que los tiene prisioneros
prisioneros de un ciclo masoquista
un ciclo sin emociones
sin aire

1 comentario:

Cristian Díaz Castro dijo...

No hay nada como caminar por la playa, o sentir el aire fresco por tu cara. salu2